El entrenador de fútbol Manolo Preciado ha muerto de un infarto. El técnico, vinculado en los últimos años al Sporting de Gijón, se acababa de comprometer con el Villarreal, con el objetivo de devolverlo a Primera división. Preciado tenía 54 años y ayer mismo había firmado el contrato que lo vinculaba con el equipo valenciano.
Su reto era, una vez más, conseguir el ascenso. El infarto que lo fulminó esta madrugada ha truncado todos sus planes.